La energía cinética tiene su base en los movimientos, es más, su nombre proviene de un término griego (kinesis) que traducido al español significa movimiento. Por tanto, podemos hablar de la energía cinética, o de la energía del movimiento.
La energía cinética consiste en la aceleración de un cuerpo que se encuentra en reposo, con el fin de que alcance la velocidad que posee, de igual forma que para recuperar su estado normal tiene que darse el mismo efecto pero de forma contraria, es decir, de forma negativa.
Un ejemplo de energía cinética lo encontramos con la velocidad de las bicicletas, que varía según estemos en un tramo de subida o en una recta.