La energía eólica, como fuente de energía renovable y por lo tanto que no se agota, se caracteriza por tener una serie de ventajas que la hacen muy recomendable de cara al cuidado del medio ambiente.
Al tratarse de una energía ya madura y ampliamente utilizado, es una energía rentable que puede competir perfectamente con otras formas de obtención de energía más contaminantes como las centrales térmicas de carbón.
Asimismo, la obtención de energía a través de la fuerza del viento no produce ningún elemento contaminante ni deshechos que puedan perjudicar el medio ambiente. Otro punto a su favor, es que la instalación de los generadores permite que al suelo se le den otros usos, como la agricultura o la ganadería.
La energía eólica en nuestro país es una de las principales fuentes renovables y su uso está cada vez más extendido. De hecho, a finales de 2007 España era el segundo país del mundo que más energía eólica produjo, siendo el primero Estados Unidos.
La energía eólica marina también es generada por el viento, la única diferencia con la terrestre es que los generadores en lugar de encontrarse sobre tierra se ubican mar adentro.