Al ser una energía renovable, la energía hidráulica es no contaminante y por tanto no perjudica al medio ambiente. Se trata además de una fuente de energía inagotable, siempre y cuando exista en el lugar agua en movimiento.
Sin embargo, la energía hidráulica cuentan con otras desventajas que impiden que sea todo lo eficaz que se desearía. El principal inconveniente es el coste que tiene la construcción de sus infraestructuras, por lo que se tarda un largo período de tiempo en rentabilizarla.
Otro punto que no favorece el desarrollo de este tipo de energía es que la construcción de una central hidroeléctrica puede perjudicar el ecosistema acuático de la región. Además, puede dar lugar a la inundación de pueblos y territorios.
La energía hidráulica en nuestro país no es la principal fuente de obtención de electricidad, ya que representa un 18,1% del total según datos del INE de 2006. Es interesante señalar que antes de la 1960, este porcentaje superaba el 80%, y a partir de ese momento comenzó a descender la utilizar de la energía hidráulica.